Tumini: "Cristina se va pareciendo a Menem"
Editorial del secretario general de Libres del Sur en el FAP: ¿Qué hará el “progresismo” K ante esto? La corrupción generalizada, el doble discurso, el ocultamiento de la pobreza, los blanqueos de capitales, los intentos de controlar la Justicia, la búsqueda de la re-reelección, espiar a los opositores, la represión de los gobernadores aliados a las protestas populares, entre otras cuestiones, son inequívocas muestras de ello.

Scioli con la cantidad de muertos en La Plata; Bruera se disculpa por tu twitter; Macri con la represión en el Borda y Montenegro; la Presidenta hablando de la no corrupción; De Vido trata de desviar la atención; el Consejo Nacional del PJ. Está todo bien para ellos.

Qué leen los políticos: Ricardo Gil Lavedra, Victoria Donda, Alfonso Prat-Gay, María Eugenia Estenssoro y Humberto Tumini, llevaron un libro y, en la Sala José Hernández, contaron por qué lo elegieron. Moderó la charla Alejandro Katz, editor y periodista.

Hay algunos kirchneristas que dicen que somos unos jodidos porque los acusamos de haber acordado con el PRO lo de los terrenos del Borda, que motivaron la represión de ayer. Lean esta nota del diario Miradas al Sur (espero que no digan que no es oficialista), de cuando aprobaron el acuerdo.

Ahora entonces es el momento de desplazar de la mayoría política de la Ciudad al macrismo y al kirchnerismo, quienes se las han ingeniado para convencer a porteños y porteñas de las virtudes de su acción de gobierno y de la credibilidad de sus propuestas y promesas. Por cierto que han logrado esto -hasta ahora- no sólo por el hábil uso de sus poderosos sistemas de propaganda, expertos en vender gato por liebre y en pintar bella hasta la realidad más oscura.

Aún cuando no termina de morir, el sistema de partidos de nuestro país con el PJ y la UCR como factores dominantes, está agotado. Hay que visualizar el advenimiento de un nuevo bipartidismo. Que a diferencia del conformado por el PJ y la UCR en los últimos lustros -partidos que en ese período expresaron en el fondo lo mismo-, ahora sea la representación de dos proyectos de país distintos: el de las mayorías por nuestro lado, el de las minorías por el otro.

El Gobierno, en lugar de aceptar que en el trasfondo de situaciones como las de ayer y hoy está la Argentina de carne y hueso, esa que ellos en diez años no han modificado en esencia, y ver cómo hacen para resolver los problemas, son rápidos para la acusación y el macartismo.